Lic. Luciana Fermani de Caro: Niños
Lic. Javier A. Fermani (h): Adultos
Lic. Claudio Pablo Fermani: Adolescentes y Adultos

Todos los pacientes del ISCJ  -adultos-niños-adolescentes son evaluados: 

  • al comienzo del tratamiento (para orientarlo)
  • durante (para constatar evolución)
  • al final (para criterios de alta)

En el terreno de la Ciencia Psicológica  el perfeccionamiento en el área de los llamados test mentales puso al servicio del profesional sicólogo una herramienta de primer nivel  cuyo empleo exitoso superó los conceptos arcaicos consistentes en establecer diagnósticos sicológicos solo por medio  de la  observación clínica , que antaño dependían exclusivamente  del talento, conocimientos e intuición  del sicólogo tratante, el cual  no contaba con una confirmación técnica  objetiva de lo evaluado en la consulta clínica.. Con la moderna utilización  de los test mentales , (cuyos orígenes se remontan a fines del siglo XIX  y cuyo desarrollo y grado de perfeccionamiento en el presente es notable) ,  se puede acceder a los aspectos sicológicos “ocultos” e íntimos  del ser humano -su inconciente-  con un alto grado de validez, confiabilidad y discriminación  ,no solo  corroborando o corrigiendo lo que la observación clínica detectó en primera instancia, sino que  además, poniendo en evidencia  aspectos no descubiertos durante las entrevistas, constituyéndose a su vez en un documento cuali y cuantitativo que puede ser cotejado y discutido por otros sicólogos.

  • Los datos extraídos de las entrevistas clínicas llevan al sicólogo a efectuar una primera aproximación a la naturaleza de la constitución sicológica del individuo,  es decir  que todo lo escuchado en las entrevistas sirve a los fines de generar  una hipótesis diagnóstica.

  • La verificación de estas hipótesis resultará de la evaluación efectuada por medio de la aplicación de los tests mentales realizados.
  • Un diagnóstico psicológico válido , entonces, consta de una serie de entrevistas clínicas y la administración de una batería de test mentales preparadas a tal efecto teniendo en cuenta los indicadores de rasgos sicopatológicos que se pretenden identificar en el paciente .Tratadistas de todo el mundo opinan que no es posible realizar un peritaje o un examen indiciario que lleve a una conclusión diagnóstica válida sin la intervención del sicodiagnóstico, con la aplicación de su  correspondiente batería de test mentales, erradicando  la época subjetiva en que todo dependía del  discernimiento y perspicacia clínica del profesional, sin constatación objetiva que pruebe lo que afirma en su diagnóstico presuntivo y que permite la posterior discusión entre  especialistas con datos verificables.
  • Si bien hay Sicólogos que por su determinado enfoque terapéutico no utilizan el Sicodiagnóstico en el consultorio, el mismo es  un importante instrumento  de validación objetiva de la hipótesis  diagnóstica presuntiva, aplicado con el objeto de  orientar el proceso terapéutico y corregir posibles errores de apreciación  -si se lo administra al iniciarlo-,  como asimismo durante su transcurso , con el objeto de constatar la evolución  (re-test) , para el seguimiento y los criterios de decisión  del alta del paciente, considerando además (y no es un dato menor)   el absoluto derecho que asiste al paciente a conocer fehacientemente , desde un inicio,  cuál es su diagnóstico y en base a qué patología se lo está tratando.