Todos los pacientes del ISCJ (adultos, niños y adolescentes) son evaluados:

  • Al comienzo del tratamiento (para orientarlo)
  • Durante (para constatar evolucion)
  • Al final (para criterios de alta)

En el terreno de la Ciencia Psicológica el perfeccionamiento en el área de los llamados test mentales puso al servicio del profesional sicólogo una herramienta de primer nivel cuyo empleo exitoso superó los conceptos arcaicos consistentes en establecer diagnósticos sicológicos solo por medio de la observación clínica , que antaño dependían exclusivamente del talento, conocimientos e intuición del sicólogo tratante, el cual no contaba con una confirmación técnica objetiva de lo evaluado en la consulta clínica.. Con la moderna utilización de los test mentales , (cuyos orígenes se remontan a fines del siglo XIX y cuyo desarrollo y grado de perfeccionamiento en el presente es notable) , se puede acceder a los aspectos sicológicos “ocultos” e íntimos del ser humano -su inconciente- con un alto grado de validez, confiabilidad y discriminación ,no solo corroborando o corrigiendo lo que la observación clínica detectó en primera instancia, sino que además, poniendo en evidencia aspectos no descubiertos durante las entrevistas, constituyéndose a su vez en un documento cuali y cuantitativo que puede ser cotejado y discutido por otros sicólogos.

  • Los datos extraídos de las entrevistas clínicas llevan al sicólogo a efectuar una primera aproximación a la naturaleza de la constitución sicológica del individuo, es decir que todo lo escuchado en las entrevistas sirve a los fines de generar una hipótesis diagnóstica.
  • La verificación de estas hipótesis resultará de la evaluación efectuada por medio de la aplicación de los tests mentales realizados.
  • Un diagnóstico psicológico válido , entonces, consta de una serie de entrevistas clínicas y la administración de una batería de test mentales preparadas a tal efecto teniendo en cuenta los indicadores de rasgos sicopatológicos que se pretenden identificar en el paciente .Tratadistas de todo el mundo opinan que no es posible realizar un peritaje o un examen indiciario que lleve a una conclusión diagnóstica válida sin la intervención del sicodiagnóstico, con la aplicación de su correspondiente batería de test mentales, erradicando la época subjetiva en que todo dependía del discernimiento y perspicacia clínica del profesional, sin constatación objetiva que pruebe lo que afirma en su diagnóstico presuntivo y que permite la posterior discusión entre especialistas con datos verificables.
  • Si bien hay Sicólogos que por su determinado enfoque terapéutico no utilizan el Sicodiagnóstico en el consultorio, el mismo es un importante instrumento de validación objetiva de la hipótesis diagnóstica presuntiva, aplicado con el objeto de orientar el proceso terapéutico y corregir posibles errores de apreciación -si se lo administra al iniciarlo-, como asimismo durante su transcurso , con el objeto de constatar la evolución (re-test) , para el seguimiento y los criterios de decisión del alta del paciente, considerando además (y no es un dato menor) el absoluto derecho que asiste al paciente a conocer fehacientemente , desde un inicio, cuál es su diagnóstico y en base a qué patología se lo está tratando.